Cuando las familias entran en 1º de Primaria, el colegio propone un camino formativo con el fin de conseguir un perfil genuino en los alumnos. Dicho plan, no se reduce únicamente a aspectos académicos sino que la formación que propone el colegio es una formación integral, que afecta y llena a toda la persona. Cada alumno es único y cada camino es diferente pero el fin es el mismo para todos.

Con los años, vemos antiguos alumnos que vuelven de visita al colegio como personas íntegras y bien formadas. Con criterios claros y un agradecimiento enorme a los años escolares.

Una de las acciones formativas que más recuerdan los alumni son las jornadas de voluntariado con los ancianos de la Residencia de Nuestra Señora del Pilar de Nalda. Después de los años de pandemia, hemos podido recuperarlas y este año, en grupos reducidos, los alumnos se acercan con un profesor a dar y sobre todo a recibir mucho cariño de parte de nuestros mayores. No es fácil expresar lo que suponen esos encuentros pero todos coinciden que son muy enriquecedores. Unos y otros, ancianos y alumnos, desean que lleguen los martes y viernes para seguir creciendo juntos.

 

El objetivo es combatir la soledad

La soledad es una de las principales preocupaciones entre las personas mayores, al menos para una parte de ellas, quienes se sienten solas a pesar de estar rodeadas de gente. Esta es la situación que enfrentan algunas personas mayores alojadas en residencias, ya que no todas cuentan con familiares que las visiten o lo hagan con la frecuencia deseable.

Por esta razón, desde el colegio se ha implementado un programa de acompañamiento en residencias desde hace varios años. El propósito de esta iniciativa es ser generosos con nuestro tiempo para que las personas mayores puedan contar con la compañía y el apoyo de voluntarios que les hagan compañía, ayudando así a prevenir o mitigar situaciones de soledad.