• Español
  • English

La persona, lo primero. 

Te acompañamos en el camino.

000
Select Page

Los alumnos de 4º de ESO estuvieron unos días de convivencia con el fin de intensificar la preparación del sacramento de la Confirmación y para mejorar el clima de convivencia que se respira en el aula. Resulta muy importante en la adolescencia que los alumnos compartan su tiempo libre con actividades deportivas y formativas. De este modo, los chicos aprenden a pasarlo bien y se forman como personas con sus compañeros, en un ambiente distinto al del aula.

Los días se desarrollaron en la localidad oscense de Biescas. Acompañados por D. Míkel Díez y D. Guillermo Zarauza, comenzaron el viaje el miércoles 21 desde el Palacio de los Deportes. A su llegada al albergue de Tramasierras pudieron comer y recibieron una charla de formación cristiana orientada a realizar un examen de conciencia. Esa misma tarde los chicos de 4º de ESO pudieron demostrar su calidad con el balón en los pies en un triangular de fútbol sala en el polideportivo del pueblo, en el que se enfrentaron a otros jóvenes de Biescas. Tras el partido participaron en la Santa Misa celebrada por D. Pedro y disfrutaron de la cena que prepararon Miguel Ángel e Isabel, encargados del albergue y principales responsables del éxito de la convivencia. Tras la cena, más fútbol, esta vez como espectadores del partido que enfrentaba al Barcelona y al Altético de Madrid.

El jueves y el viernes llegó el turno del tan esperado esquí. El tiempo acompañó y los chicos de 4º pudieron disfrutar al máximo de la estación de Panticosa. No faltaron las caídas y los golpes, pero mereció la pena. Por la noche se proyectó la película formativa con su cine-forum “The ultímate gift”. 

El viernes los alumnos se despidieron de Tramasierras muy temprano para poder aprovechar el último día de esquí. Los que no esquiaron pudieron disfrutar de la ciudad de Jaca, donde visitaron, entre otras cosas, la Ciudadela y el Museo de miniaturas militares. Los esquiadores volvieron a casa directamente desde las pistas de Panticosa, agotados tras tres días bien aprovechados en los que pudieron desconectar, durante un tiempo, de las clases, los exámenes y las tareas.