Lo maravilloso de aprender algo, es que nadie puede arrebatárnoslo. (B.B. King)

Aprender sin reflexionar es malgastar la energía. (Confucio)

Yo no enseño a mis alumnos, solo les proporciono las condiciones en las que puedan aprender. (A. Einstein)

Eso es el aprendizaje. Entender de repente algo que siempre has entendido, pero de una manera nueva. (D. Lessing)

La actividad más importante que un ser humano puede lograr es aprender para entender, porque entender es ser libre. (B. Spinoza)

La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo. (N. Mandela)

El propósito general de la educación es convertir espejos en ventanas (S. J. Harris)

Si un niño no puede aprender de la forma en que enseñamos, quizás deberíamos enseñar como él aprende (I. Estrada)

El aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información (A. Einstein)

La mayor señal del éxito de un profesor es poder decir: 'Ahora los niños trabajan como si yo no existiera. (M. Montessori)

El principio de la educación es predicar con el ejemplo. (A. Turgot)

Donde hay educación no hay distinción de clases. (Confucio)

¡Estudia! No para saber una cosa más, sino para saberla mejor. (Séneca)

Es imposible educar niños al por mayor; la escuela no puede ser el sustitutivo de la educación individual. (A. Carrel)

La buena didáctica es aquella que deja que el pensamiento del otro no se interrumpa… (E. Tierno Galván)

Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender. (A. Graf)

Los niños son educados por lo que hace el adulto y no por lo que dice. (C. G. Jung)

Un profesor trabaja para la eternidad: nadie puede decir dónde acaba su influencia. (H. Adams)

La mejor enseñanza es la que utiliza la menor cantidad de palabras necesarias para la tarea. (M. Montessori)

Profesor: que te ilusione hacer comprender a los alumnos, en poco tiempo, lo que a ti te ha costado horas de estudio llegar a ver claro. (S. Josemaría)

Miércoles, 23 de septiembre

Todos los días y en todos los centros escolares se repiten las mismas escenas, imágenes típicamente irlandesas a las que los alumnos se van acostumbrando. Al irnos aproximando a los colegios e institutos nos encontramos con las entrañables Lollipops, un ejercito de señoras voluntarias se despliegan por toda la ciudad, en las horas de entrada y salida de los colegios, para ayudar a los estudiantes a cruzar los pasos de cebra, velando por su seguridad. Hay que tener en cuenta que los niños recorren largas distancias para llegar a los colegios, y no son acompañados por los adultos.

Prácticamente todos los colegios en Dublín pertenecen a una porroquía, que suele estar situada junto al centro escolar, magnificos edificios que llaman nuestra atención, como este de St. Colmcilles.

Antes de entrar a los edificios que albergan las aulas encontramos las instalaciones deportivas donde nunca faltan los campos de fútbol gaélico con sus peculiares porterías mixtas entre el fútbol y el rugby.

Estos campos están siempre plagados de tréboles, uno de los símbolos nacionales de Irlanda.

Junto a la entrada principal del colegio no puede faltar el parking de bicicletas, ya que muchos alumnos cubren en este medio de transporte las largas distancias que les separan de sus domicilios.

Es muy común encontrarse en los pasillos diferentes proyectos realizados por el alumnado. Ya hemos podido ver expuestos algunos pertenecientes a nuestros alumnos. En el que veréis más abajo versa sobre paises hispanoparlantes.

Dentro de los centros suele haber pequeños establecimientos donde los alumnos pueden adquirir su almuerzo. En este caso, se encontraba en el hall del colegio.